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Hallan un Stonehenge más simple y antiguo a pocos kilómetros del famoso monumento

Arqueólogos descubren una estructura de dos postes alineada con los solsticios, datada 5.000 años atrás, a solo tres millas del emblemático Stonehenge.

Un equipo de arqueólogos ha descubierto una estructura de madera más simple y antigua que el conocido Stonehenge, ubicada a solo tres millas del famoso monumento en Salisbury, Inglaterra. Según informó la BBC, el hallazgo consiste en dos postes que, hace aproximadamente 5.000 años, estaban alineados con los solsticios de verano e invierno. Este descubrimiento sugiere que la zona ya era un lugar ceremonial mucho antes de que se erigieran las grandes piedras de Stonehenge.

Los investigadores creen que esta estructura pudo haber servido como un marcador astronómico o un lugar de reunión para las comunidades neolíticas. La simplicidad de la construcción contrasta con la complejidad de Stonehenge, lo que indica una evolución en las prácticas rituales y constructivas a lo largo del tiempo. El hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes en el área, como el de un círculo de madera en Durrington Walls, que refuerzan la importancia de la llanura de Salisbury como centro ceremonial prehistórico.

Para el lector interesado en arqueología, este descubrimiento aporta una pieza clave para entender cómo las sociedades neolíticas desarrollaron sus conocimientos astronómicos y su organización social. La utilidad práctica reside en que nos obliga a revisar la cronología de los monumentos megalíticos y a considerar que Stonehenge no fue un fenómeno aislado, sino parte de un paisaje ritual más amplio y dinámico.

Fuentes: - BBC News: Simpler, older version of Stonehenge found three miles from famous site

El hallazgo enriquece la historia de Stonehenge sin restarle valor.

Este descubrimiento nos recuerda que la historia no es lineal ni estática. A menudo, los grandes monumentos eclipsan las pequeñas construcciones que los precedieron, pero son estas las que realmente nos cuentan cómo surgió la necesidad de erigir hitos en el paisaje. Creemos que la simplicidad de los dos postes no es una falta de sofisticación, sino una prueba de que la observación astronómica y la celebración de los solsticios eran prácticas arraigadas mucho antes de que la tecnología permitiera levantar piedras de varias toneladas.

Observamos con interés cómo este hallazgo se suma a la creciente evidencia de que Stonehenge no fue un monumento solitario, sino el centro de una red de sitios ceremoniales. Esto invita a los arqueólogos a mirar más allá de las piedras y a considerar el paisaje completo como un texto sagrado escrito por generaciones. La utilidad para el público general es doble: por un lado, nos acerca a la vida cotidiana de nuestros antepasados; por otro, nos enseña que incluso las estructuras más modestas pueden tener un significado profundo.

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