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El mito del cactus contra la radiación del ordenador: origen y desmentido

En los años 90 se popularizó la creencia de que un cactus junto al ordenador absorbía la radiación. Analizamos el origen del mito y por qué no tiene base científica.

En la década de 1990, muchos usuarios de ordenadores colocaban un cactus junto a su monitor convencidos de que la planta absorbía la radiación emitida por el equipo. Esta creencia, que hoy parece una curiosidad, tuvo una difusión notable en la época, alimentada por la falta de información y el temor a los efectos de la tecnología.

El origen del mito se atribuye a una interpretación errónea de estudios sobre plantas que podían absorber ciertos tipos de radiación en entornos controlados, pero que nada tenían que ver con los monitores de ordenador. Los monitores CRT (tubo de rayos catódicos) emiten radiación electromagnética de baja frecuencia, pero en niveles muy por debajo de los considerados peligrosos para la salud. Un cactus no tiene capacidad para absorber ese tipo de radiación.

A pesar de que numerosos organismos y expertos han desmentido este mito en repetidas ocasiones, la idea persiste en algunos círculos. La falta de alfabetización científica en la época y la tendencia a buscar soluciones simples para problemas complejos contribuyeron a su propagación.

Hoy sabemos que la radiación de los monitores modernos (LCD, LED) es aún menor y que ninguna planta doméstica puede proteger contra ella. La mejor protección es mantener una distancia prudencial y seguir las recomendaciones de uso seguro de los fabricantes.

Fuentes: - Xataka: En los noventa muchas personas tenían un cactus junto al ordenador...

Mito sin base científica que refleja miedos tecnológicos.

Me parece curioso cómo este mito ha perdurado en el imaginario colectivo, incluso entre personas que hoy son plenamente conscientes de que no tiene fundamento. Es un ejemplo perfecto de cómo la desinformación se propaga cuando no hay criterio científico para filtrar lo que leemos.

Desde un punto de vista técnico, la radiación de un monitor CRT es ínfima y no ionizante, incapaz de dañar tejidos vivos. La idea de que un cactus pueda absorberla es una fantasía que probablemente nació de una mala interpretación de experimentos con plantas y campos electromagnéticos en laboratorios.

Lo interesante es que este mito no causó daño, pero muestra cómo la falta de educación científica puede hacer que adoptemos comportamientos inútiles. En la era de internet, estos bulos se multiplican y es nuestra responsabilidad contrastar la información antes de compartirla.

El Analista

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