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Tenerife acumula más de 1.600 terremotos en dos días: los expertos piden calma

Un enjambre sísmico en Tenerife ha registrado más de 1.600 terremotos de baja magnitud en dos días. Los vulcanólogos insisten en que no hay señales de erupción inminente, pero la actividad es la mayor desde 2004.

La isla de Tenerife ha experimentado una intensa actividad sísmica desde la noche del miércoles 22 de julio, cuando se registraron más de 500 terremotos en pocas horas. Tras la revisión manual de los sismólogos, la cifra se ajustó a unos 100 eventos en ese primer pico, pero el acumulado en dos días supera los 1.600 seísmos, según datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

La mayoría de los terremotos son de muy baja magnitud, inferiores a 2,0 en la escala Richter, y muchos son de tipo híbrido, lo que indica que se originan tanto por fractura de roca como por el movimiento de fluidos subterráneos. Este tipo de actividad es característica de sistemas volcánicos activos como el de la isla.

Los expertos en vulcanología han sido claros: no hay indicios de una erupción inminente. Recuerdan que enjambres similares se han producido en el pasado, como en 2004, sin consecuencias eruptivas. El seguimiento se mantiene con instrumentos de última generación, y los científicos subrayan que la población debe mantener la calma y seguir las indicaciones oficiales.

El Cabildo de Tenerife y el IGN han activado los protocolos de vigilancia habituales. Se recomienda a los ciudadanos no hacer caso de rumores y consultar fuentes oficiales para cualquier novedad.

Fuente: Xataka

La calma es razonable, pero la vigilancia debe ser constante.

Los datos actuales no apuntan a una erupción inminente, y los precedentes históricos respaldan la prudencia. Sin embargo, me preocupa que el mensaje de 'tranquilidad' pueda llevar a una falsa sensación de seguridad. La actividad sísmica en Tenerife es la mayor en décadas, y aunque los volcanes no son predecibles al 100%, la monitorización continua es clave.

No se debe caer en el alarmismo, pero tampoco en la complacencia. La ciencia nos dice que la probabilidad de erupción es baja, pero no nula. Lo responsable es mantener informada a la población sin generar pánico, y asegurar que los sistemas de alerta temprana funcionan. En este sentido, la transparencia de los organismos oficiales es un acierto.

El Analista

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