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El formato físico en los videojuegos: ¿una batalla perdida o una oportunidad de nicho?

El anuncio de Sony de abandonar el formato físico en 2028 ha reavivado el debate sobre el futuro de los discos. ¿Queda alguna vía para preservarlos?

Sony ha confirmado que a partir de enero de 2028 dejará de comercializar juegos en formato físico para sus consolas PlayStation, según ha informado IGN España. La decisión, que afecta tanto a PlayStation 5 como a futuros lanzamientos, ha generado una oleada de críticas entre los aficionados al coleccionismo y los defensores de la propiedad tangible.

La compañía japonesa justifica el movimiento en la creciente adopción del formato digital, que ya representa más del 70% de las ventas de juegos en su ecosistema. Sin embargo, el anuncio llega después de que otras grandes editoras como Ubisoft o Electronic Arts hayan reducido sus tiradas físicas, y de que Microsoft ya permitiera en 2024 la venta de juegos en formato digital en sus consolas Xbox sin necesidad de disco.

A pesar del predominio digital, el formato físico aún cuenta con una base de usuarios fieles, especialmente entre coleccionistas y jugadores preocupados por la preservación de los videojuegos. La ausencia de soporte físico implica que, si un servidor cierra o una licencia expira, el juego puede desaparecer para siempre. Organizaciones como la Video Game History Foundation llevan años alertando sobre este riesgo.

¿Existe alguna vía para salvar el formato físico? Algunos analistas apuntan a que el futuro podría estar en ediciones limitadas de nicho, producidas por pequeños estudios o mediante crowdfunding, como ya ocurre con los vinilos o los libros ilustrados. También se baraja la posibilidad de que Sony dé marcha atrás si la presión de la comunidad es suficientemente fuerte, aunque la tendencia del mercado parece irreversible.

Fuentes: - IGN España: ¿Todavía estamos a tiempo de salvar el formato físico?

El físico muere como estándar, pero renace como nicho.

La decisión de Sony no me sorprende. Llevamos años viendo cómo el mercado se inclina hacia lo digital: más márgenes para las plataformas, menos costes de logística y una comodidad que el usuario medio valora más que la posesión física. Los datos de ventas digitales superiores al 70% en PlayStation son elocuentes. La empresa actúa donde ve el negocio, no donde late el corazón del coleccionista.

Ahora bien, creo que confundir el fin del formato físico masivo con su desaparición total es un error. El coleccionismo de videojuegos tiene paralelismos claros con el vinilo o la fotografía analógica: una vez que la industria abandona el soporte, emerge un mercado de nicho dispuesto a pagar más por una edición limitada, con carátula, manual y disco. Ya hay estudios independientes que financian ediciones físicas mediante crowdfunding y las venden a precios premium.

Lo que realmente está en juego no es si podremos comprar juegos en disco en 2030, sino la preservación del medio. Si todo es digital y las licencias caducan, perderemos parte de nuestra historia cultural. Ahí es donde debería ponerse el foco: no en llorar el fin de una era, sino en exigir mecanismos que garanticen que los juegos sigan siendo accesibles cuando los servidores se apaguen.

El Analista

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