El apagón de Fable 5 por parte de Anthropic es la chispa para que Europa refuerce su mensaje: el de la soberanía tecnológica
Anthropic desactivó Fable 5 por orden de EE.UU., restringiendo el acceso a usuarios extranjeros. Europa responde reforzando su mensaje de soberanía tecnológica, impulsando inversiones en IA propia y regulación estratégica.