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La ciencia desmonta el mito de la 'sangre dulce': por qué los mosquitos te eligen a ti

Un nuevo estudio explica por qué los mosquitos pican más a unas personas que a otras, desterrando la creencia popular de la 'sangre dulce' y señalando factores como el dióxido de carbono, el olor corporal y la temperatura.

Con la llegada del verano, los mosquitos se convierten en una molestia inevitable, pero no todos sufrimos por igual. Mientras que algunas personas amanecen cubiertas de picaduras, otras apenas notan su presencia. Durante años, la explicación popular ha sido la 'sangre dulce', pero la ciencia acaba de desmontar este mito.

Un estudio reciente, publicado en una revista científica revisada por pares, ha identificado los factores reales que determinan la atracción de los mosquitos hacia ciertas personas. Los investigadores señalan que el principal imán es el dióxido de carbono (CO₂) que exhalamos al respirar. Las personas con una tasa metabólica más alta, como quienes realizan ejercicio o tienen mayor masa corporal, emiten más CO₂ y resultan más atractivas para los mosquitos.

Además del CO₂, el olor corporal juega un papel crucial. Cada persona tiene una combinación única de compuestos en la piel, como el ácido láctico, el amoníaco y otros ácidos grasos. Los mosquitos son especialmente sensibles a estas sustancias, y ciertos perfiles químicos les resultan más irresistibles. Factores como el grupo sanguíneo (el tipo O parece ser el más atractivo), la temperatura corporal y la presencia de ciertas bacterias en la piel también influyen.

El estudio descarta por completo la idea de que el sabor de la sangre tenga algo que ver. Los mosquitos no 'prueban' la sangre antes de picar; se guían por señales olfativas y térmicas. La creencia de la 'sangre dulce' probablemente surge de la observación de que algunas personas son más picadas, pero la explicación es más compleja y tiene base científica.

Para quienes buscan protegerse, los expertos recomiendan repelentes con DEET o icaridina, ropa de manga larga y evitar las horas de mayor actividad de los mosquitos (amanecer y atardecer). También sugieren reducir la exposición al CO₂ manteniéndose fresco y usando ventiladores, aunque esto último tiene un efecto limitado.

Fuentes: - Xataka: Adiós al mito de la "sangre dulce"...

Desmontar mitos con datos es útil, pero no olvidemos las soluciones prácticas.

Me parece acertado que la ciencia desmienta una creencia tan arraigada como la 'sangre dulce'. Sin embargo, el estudio no ofrece una solución mágica: saber que el CO₂ y el olor corporal son los culpables no nos libra de las picaduras. La utilidad práctica se limita a confirmar que los repelentes y la ropa adecuada siguen siendo las mejores armas.

Por otro lado, me preocupa que este tipo de noticias puedan generar una falsa sensación de control. Saber que las personas con grupo sanguíneo O son más atractivas para los mosquitos no cambia nuestra biología. Lo importante es que la información se traduzca en recomendaciones accesibles, no en una nueva fuente de ansiedad para quienes ya sufren las picaduras.

En definitiva, valoro el rigor científico, pero echo en falta un enfoque más orientado a la prevención. La ciencia debe servir para mejorar nuestra calidad de vida, no solo para satisfacer nuestra curiosidad.

El Analista

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