SNShortNews
tecnologia3 min de lectura

La cámara que te mira mientras conduces ya es obligatoria en coches nuevos. Y nadie te garantiza qué pasa con esos datos

Desde el 7 de julio, todos los coches nuevos en la UE deben incluir el sistema ADDW, una cámara que monitoriza al conductor para detectar distracciones. Pero la normativa no especifica cómo se almacenan ni protegen esos datos, lo que abre interrogantes sobre privacidad.

Desde el pasado 7 de julio, ningún coche nuevo puede matricularse en la Unión Europea sin el sistema ADDW (Advanced Driver Distraction Warning), una cámara que mira al conductor para detectar signos de distracción o somnolencia. Esta medida forma parte del Reglamento General de Seguridad de la UE, que busca reducir los accidentes de tráfico. El sistema analiza en tiempo real la posición de la cabeza, los párpados y la mirada del conductor, y emite alertas si detecta comportamientos de riesgo, como mirar el móvil o cerrar los ojos.

Sin embargo, la normativa no aclara qué ocurre con las imágenes captadas. Los fabricantes pueden almacenarlas, procesarlas o incluso compartirlas con terceros, siempre que cumplan con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Pero el RGPD permite el tratamiento de datos biométricos si es necesario para la seguridad, lo que deja un margen de interpretación. Además, no hay una obligación explícita de que el procesamiento sea local (en el propio vehículo) ni de que los datos se eliminen tras su uso.

Expertos en privacidad advierten que estas cámaras podrían convertirse en una fuente de vigilancia masiva si no se establecen límites claros. Por ahora, la responsabilidad recae en los fabricantes, que deben informar a los usuarios sobre el tratamiento de sus datos. Pero la letra pequeña de los contratos de compra o los términos de servicio suele ser opaca. Mientras tanto, los conductores tienen poca información sobre si su coche está grabándolos y qué hace con esas grabaciones.

Fuentes - Xataka: La cámara que te mira mientras conduces ya es obligatoria en coches nuevos

Privacidad en riesgo por falta de regulación específica.

La obligatoriedad del ADDW es un avance en seguridad vial, pero me preocupa el vacío normativo sobre los datos que capta. La UE ha sido pionera en privacidad con el RGPD, pero aquí deja un agujero: no exige que el procesamiento sea local ni que los datos se borren. Los fabricantes tienen incentivos para usar esa información con fines comerciales o de vigilancia, y el usuario apenas tiene control.

No creo que haya una intención maliciosa detrás de esta medida, pero la historia demuestra que los datos, una vez recogidos, tienden a ser explotados. Sin una regulación que limite el almacenamiento y uso de las imágenes, el ADDW podría convertirse en un caballo de Troya para la privacidad. La solución técnica existe (procesamiento en el propio coche sin almacenamiento externo), pero falta voluntad política para exigirla.

Mientras tanto, los conductores deberían leer la política de privacidad de su coche, aunque sé que pocos lo harán. La transparencia no es suficiente si no hay consecuencias reales para quien incumpla. El debate no es si la cámara salva vidas (lo hará), sino a qué precio en términos de libertad individual.

El Analista

Noticias relacionadas

Ver más

Tendencias

Ver más