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César Franco: "Hemos preferido inaugurar por encima de conservar. Nadie aplaude que un puente siga en pie"

El ingeniero y exdecano del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid critica la cultura de la obra nueva frente al mantenimiento en España, y defiende una gestión más preventiva y sostenible de las infraestructuras.

César Franco, ingeniero industrial con una larga trayectoria al frente del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid y del Consejo General de Ingenieros Industriales, ha lanzado una crítica directa a la forma en que España gestiona sus infraestructuras. En una entrevista, Franco señala que el país ha priorizado históricamente la inauguración de nuevas obras sobre la conservación de las existentes, una dinámica que considera insostenible tanto económica como ambientalmente.

"Las infraestructuras son sistemas vivos", explica Franco, quien aboga por un cambio de mentalidad que ponga el foco en el mantenimiento preventivo y en la planificación a largo plazo. Según el ingeniero, la falta de cultura de conservación responde en parte a que "nadie aplaude que un puente siga en pie", mientras que una inauguración genera rédito político y mediático inmediato.

Franco también alerta sobre el envejecimiento de muchas infraestructuras clave en España, construidas durante el boom de los años 90 y 2000, que requieren inversiones crecientes en mantenimiento para evitar fallos estructurales. En su opinión, la solución pasa por profesionalizar la gestión, destinar partidas presupuestarias estables y cambiar los incentivos políticos que premian la obra nueva.

El ingeniero no se limita a diagnosticar el problema, sino que propone medidas concretas: auditorías periódicas, planes de mantenimiento obligatorios y una mayor transparencia en el estado real de las infraestructuras. También reclama un papel más activo de los colegios profesionales en la supervisión técnica.

Fuente: Xataka

El mantenimiento es más rentable que la obra nueva, pero no vende.

Las declaraciones de César Franco ponen el dedo en la llaga de un problema estructural que va más allá de la ingeniería: la política de infraestructuras en España está diseñada para generar titulares, no para garantizar la seguridad y eficiencia a largo plazo. El incentivo perverso de inaugurar frente a conservar no es un capricho, sino una consecuencia del ciclo electoral y de la falta de cultura técnica en la gestión pública.

Yo creo que el diagnóstico es certero, pero me falta ver cómo se traduce en medidas concretas. Franco habla de auditorías y planes de mantenimiento, pero sin un cambio en el sistema de financiación y en los criterios de evaluación de los gestores públicos, esas propuestas corren el riesgo de quedarse en buenas intenciones. La ingeniería tiene la solución técnica, pero la voluntad política es el verdadero cuello de botella.

En cualquier caso, la reflexión de Franco es necesaria y oportuna. Con el envejecimiento de las infraestructuras y la presión fiscal, mantener lo que ya tenemos será más barato que construir de nuevo. Pero mientras la foto de la inauguración siga pesando más que el informe de mantenimiento, el cambio será lento.

El Analista

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