Científicos españoles proponen rellenar el mar de Aral para capturar CO2
Un equipo de investigadores españoles sugiere restaurar el mar de Aral mediante la inyección de agua de mar para crear un sumidero de carbono. El plan, ambicioso y controvertido, busca revertir uno de los mayores desastres ecológicos del siglo XX mientras se combate el cambio climático.
Un grupo de científicos españoles ha propuesto un plan audaz para abordar dos problemas globales: la desaparición del mar de Aral y el exceso de CO2 en la atmósfera. La idea consiste en rellenar el antiguo lecho del mar, situado entre Kazajistán y Uzbekistán, con agua de mar para crear un enorme sumidero de carbono.
El mar de Aral, que en los años 60 era el cuarto lago más grande del mundo, se ha reducido drásticamente debido al desvío de sus ríos alimentadores para el cultivo intensivo de algodón durante la era soviética. Este desastre ecológico ha provocado la pérdida de biodiversidad, cambios climáticos locales y graves problemas de salud en la población por las tormentas de polvo salino.
La propuesta, publicada recientemente en una revista científica, sugiere bombear agua desde el mar Caspio o el océano Índico hasta la cuenca del Aral. El agua, al entrar en contacto con los minerales del lecho seco, podría absorber CO2 de la atmósfera mediante procesos de meteorización acelerada. Los investigadores estiman que el proyecto podría capturar hasta 100 millones de toneladas de CO2 al año, equivalente a las emisiones anuales de un país como España.
Sin embargo, el plan enfrenta enormes desafíos técnicos, económicos y políticos. El costo se estima en decenas de miles de millones de dólares, y requeriría la cooperación de varios países de la región. Además, algunos expertos cuestionan la viabilidad de mantener el agua en una zona de alta evaporación y la posible salinización de los acuíferos circundantes.
A pesar de las críticas, los autores defienden que los beneficios potenciales justifican una investigación más profunda. El proyecto no solo ayudaría a mitigar el cambio climático, sino que también restauraría un ecosistema perdido y mejoraría la calidad de vida de millones de personas.
Fuentes: - Xataka
Propuesta interesante pero con obstáculos enormes.
La idea de rellenar el mar de Aral para capturar CO2 es, sin duda, una de las propuestas más ambiciosas que he visto en geoingeniería. Combina la restauración ecológica con la lucha contra el cambio climático, dos problemas que normalmente se abordan por separado. Sin embargo, no puedo evitar ser escéptico ante la magnitud de los desafíos. El costo estimado es astronómico, y la viabilidad técnica en una región con alta evaporación y tensiones geopolíticas es dudosa.
Me preocupa que proyectos como este desvíen la atención de soluciones más inmediatas y probadas, como la reducción de emisiones. La geoingeniería suele prometer atajos que rara vez se materializan. Dicho esto, reconozco el valor de explorar ideas disruptivas, siempre que se mantenga un análisis riguroso de sus riesgos y beneficios. Por ahora, esto es más una hipótesis de laboratorio que un plan realista.
— El AnalistaFuentes
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