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Coche de alquiler: cómo evitar pagar dos franquicias por un solo golpe

Francisco Olmedo, de AXA, advierte que dos roces en un coche de alquiler pueden considerarse siniestros independientes y obligar a pagar dos franquicias. Expertos de Rastreator y OCU recomiendan leer la letra pequeña antes de contratar seguros adicionales.

Con la llegada del verano y los desplazamientos a la playa, alquilar un coche se convierte en una opción habitual. Sin embargo, las cláusulas de los seguros asociados a estos vehículos pueden esconder sorpresas desagradables. Francisco Olmedo, especialista en seguros de AXA, advierte que "en un coche de alquiler, dos roces pueden ser dos siniestros diferentes y dos franquicias a pagar". Es decir, si durante la conducción se producen dos pequeños golpes en distintos momentos, la compañía podría tratarlos como siniestros independientes, aplicando una franquicia por cada uno.

Expertos de Rastreator y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) coinciden en que la clave está en leer detenidamente la letra pequeña del contrato. No siempre es necesario contratar el seguro más caro que ofrece la empresa de alquiler; a veces, las coberturas de la póliza propia del conductor o las de la tarjeta de crédito pueden ser suficientes. La recomendación es comparar opciones y no dejarse llevar por la presión del mostrador.

Además, conviene revisar las políticas de la empresa sobre franquicias, depósitos de combustible y kilometraje. Documentar el estado del vehículo con fotos y vídeos antes de salir puede evitar disputas posteriores. En caso de siniestro, lo mejor es contactar con la aseguradora propia antes de aceptar cargos adicionales.

Fuentes: Xataka

La letra pequeña es el verdadero riesgo del alquiler.

Me parece revelador que un especialista en seguros como Francisco Olmedo ponga el foco en un detalle tan concreto: la posibilidad de que dos roces se consideren siniestros independientes. Esto no es una anécdota, sino un reflejo de cómo las cláusulas contractuales pueden multiplicar los costes para el consumidor desprevenido. La industria del alquiler de coches ha perfeccionado el arte de generar ingresos adicionales a través de seguros y franquicias, y esta advertencia debería servir como recordatorio de que la información asimétrica juega siempre en contra del cliente.

Desde mi punto de vista, la recomendación de leer la letra pequeña es correcta pero insuficiente. El problema de fondo es que los contratos están diseñados para ser opacos y difíciles de comparar. Mientras no exista una regulación que obligue a una presentación estandarizada y clara de las coberturas, el consumidor seguirá dependiendo de su propia diligencia o de la suerte de toparse con un empleado honesto. En un mercado donde la confianza es clave, esta falta de transparencia erosiona la relación entre empresas y clientes a largo plazo.

El Analista

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