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¿Tu gato te despierta de madrugada? No es porque sea nocturno, según una educadora felina

Los gatos no son nocturnos, sino crepusculares. Una educadora felina explica por qué nos despiertan y cómo gestionarlo.

Si tienes un gato, probablemente hayas experimentado algún que otro despertar abrupto en mitad de la noche. Maullidos, carreras, objetos que caen... Un comportamiento que muchos atribuyen a la naturaleza nocturna del felino. Sin embargo, según la educadora felina Noelia Hernández, de Código Felino, esta creencia es errónea.

En una entrevista reciente, Hernández explica que los gatos domésticos no son animales nocturnos, sino crepusculares. Esto significa que son más activos durante el amanecer y el atardecer, no en plena noche. El problema es que, al vivir en un entorno humano, sus ritmos pueden desajustarse. "Llevamos toda la vida creyendo que los gatos son nocturnos y es normal que nos despierten", señala la experta.

La educadora detalla que los maullidos y juegos nocturnos suelen deberse a aburrimiento, falta de estimulación durante el día o a que el gato ha aprendido que esa conducta obtiene atención. No es una venganza ni un acto de rebeldía, sino una respuesta a su entorno y a nuestras rutinas.

Hernández recomienda establecer rutinas de juego antes de dormir, proporcionar juguetes interactivos y evitar reforzar el comportamiento no deseado (por ejemplo, levantarse a darle de comer cuando maúlla a las 5 de la mañana). Con paciencia y constancia, es posible reajustar los horarios del felino para que todos duerman mejor.

Fuente: Xataka

Desmonta un mito con datos y ofrece soluciones prácticas.

Me parece acertado que se ponga el foco en desmentir la idea de que los gatos son nocturnos. Es un mito muy extendido que genera resignación en los dueños, cuando en realidad hay margen de mejora. La explicación crepuscular tiene base etológica y abre la puerta a cambios de hábitos.

Sin embargo, echo en falta más concreción sobre los tiempos de adaptación. No todos los gatos responden igual, y algunos casos pueden requerir ayuda veterinaria si hay ansiedad o problemas médicos. La educación felina es útil, pero no es una varita mágica.

En conjunto, el artículo cumple su función divulgativa: informa, contextualiza y da pautas. Ojalá más contenidos así ayudaran a reducir el abandono de gatos por "problemas de comportamiento" que, en realidad, son malentendidos.

El Analista

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