La menopausia temprana aumenta el riesgo de infarto e ictus: el mayor estudio internacional lo confirma
Un macroestudio internacional revela que las mujeres que experimentan menopausia antes de los 40 años tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir infartos e ictus, debido a la pérdida prematura del efecto protector de los estrógenos sobre el sistema cardiovascular.
La menopausia no solo marca el fin de la etapa fértil de la mujer, sino que también supone un punto de inflexión en su salud cardiovascular. Un macroestudio internacional, el más grande realizado hasta la fecha, ha confirmado que las mujeres que entran en menopausia de forma temprana (antes de los 40 años) presentan un riesgo hasta un 50% mayor de sufrir un infarto de miocardio o un ictus en comparación con aquellas que la experimentan a una edad normal (alrededor de los 50 años).
Los estrógenos, hormonas sexuales femeninas, ejercen un efecto protector sobre el sistema cardiovascular: ayudan a mantener la elasticidad de las arterias, regulan los niveles de colesterol y reducen la inflamación. Cuando la menopausia llega antes de tiempo, esa protección se pierde de forma prematura, lo que acelera el desarrollo de aterosclerosis y otras enfermedades del corazón.
El estudio, que analizó datos de más de 300.000 mujeres de varios países, también encontró que el riesgo es especialmente alto en aquellas que han sufrido menopausia quirúrgica (por extirpación de ovarios) o que tienen antecedentes de enfermedades autoinmunes. Los investigadores destacan la importancia de que las mujeres con menopausia temprana reciban un seguimiento cardiovascular estrecho y consideren medidas preventivas como el control de la presión arterial, el colesterol y el estilo de vida.
Para la práctica clínica, estos hallazgos refuerzan la necesidad de evaluar el riesgo cardiovascular de forma personalizada en mujeres menopáusicas, especialmente si la menopausia fue precoz. Además, abren la puerta a debatir el uso de terapia hormonal sustitutiva en casos seleccionados, aunque siempre bajo supervisión médica debido a sus propios riesgos.
En resumen, la menopausia temprana no es solo un tema de fertilidad, sino un factor de riesgo cardiovascular que debe ser tenido en cuenta por pacientes y profesionales sanitarios.
Fuentes consultadas
Noticias relacionadas
Ver másSatélites revelan que Rusia prepara el despliegue de 80.000 soldados en el Ártico, apuntando a Noruega
Imágenes satelitales muestran que Rusia está construyendo infraestructura militar cerca de la frontera con Noruega, incluyendo bases y almacenes, lo que sugiere un despliegue masivo de tropas en el Ártico. Analistas señalan que Moscú refuerza su flanco norte mientras continúa la guerra en Ucrania.
Christina Koch, premiada con el Princesa de Asturias: un contrapunto a la exclusión femenina en Artemis III
La astronauta Christina Koch recibe el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2026, en un momento en que la NASA ha anunciado que ninguna mujer formará parte de la tripulación de Artemis III. El galardón resalta su papel como referente para las nuevas generaciones.
Volkswagen en la cuerda floja: seis de cada nueve directivos ven riesgo de colapso
Una encuesta interna revela que dos tercios de los altos directivos de Volkswagen consideran que la existencia de la compañía está en peligro. El diagnóstico refleja la profunda crisis que atraviesa el gigante automovilístico alemán.
El sueño no solo descansa: activa un interruptor neuronal que decide si generamos músculo o almacenamos grasa
Una investigación revela que durante el sueño nuestro cerebro activa un mecanismo que regula si el cuerpo construye músculo o quema grasa, desafiando la idea de que dormir solo sirve para descansar.