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Microsoft soñó con el 'Netflix de los videojuegos' y chocó contra la realidad del jugador

Microsoft invirtió 80.000 millones en Game Pass buscando ser el Netflix de los videojuegos, pero los datos muestran que los jugadores solo dedican tiempo a unos pocos títulos. El modelo de suscripción única choca con los hábitos reales de consumo.

Microsoft invirtió más de 80.000 millones de dólares en su servicio Game Pass con la ambición de convertirlo en el 'Netflix de los videojuegos'. La idea era ofrecer un catálogo amplio por una cuota mensual, replicando el éxito del streaming de series y películas. Sin embargo, la realidad del consumo de videojuegos es muy distinta: los jugadores tienden a concentrarse en unos pocos títulos durante largos períodos, en lugar de probar constantemente novedades.

Según datos internos de la compañía y análisis del sector, la mayoría de los suscriptores de Game Pass juegan regularmente a menos de cinco juegos, y muchos de ellos son títulos multijugador con larga vida útil, como 'FIFA' (ahora 'EA Sports FC') o 'Battlefield 1'. El modelo de suscripción masiva no logra cambiar ese comportamiento: aunque el catálogo ofrezca cientos de juegos, el tiempo del jugador es limitado y sus preferencias, estables.

Este fenómeno no es nuevo. Ya en la era de los alquileres físicos o las bibliotecas digitales, los usuarios solían elegir unos pocos títulos y dedicarles decenas de horas. Microsoft, pese a su inversión multimillonaria, ha tenido que reconocer que el 'Netflix de los videojuegos' es una utopía: el medio interactivo exige una dedicación temporal que el consumo pasivo de series no requiere. La compañía ahora ajusta su estrategia, buscando un equilibrio entre suscripción y ventas tradicionales.

Fuente: Xataka - Microsoft apostó 80.000 millones a que jugarías a cientos de títulos. Fracasó porque tú solo querías jugar al juego de siempre

El modelo Netflix no encaja en videojuegos por hábitos de consumo.

Yo creo que el tropiezo de Microsoft con Game Pass no es un fracaso técnico, sino un choque contra la naturaleza del medio. Los videojuegos exigen tiempo, atención y destreza; no se consumen en segundo plano. Un catálogo infinito no sirve de nada si el jugador solo tiene espacio mental para dos o tres mundos simultáneamente.

Desde mi punto de vista, la industria ha sobrevalorado la analogía con el streaming audiovisual. Netflix funciona porque una serie se ve en horas y se abandona sin remordimientos. Un juego de 60 horas requiere compromiso. Microsoft, con todo su dinero, no puede comprar un cambio de hábito. Lo interesante será ver si la compañía redirige su inversión hacia modelos híbridos o si, por el contrario, insiste en empujar una utopía que los datos ya desmienten.

El Analista

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