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El Reino Unido no es el país más nublado de Europa: la NASA lo confirma con 25 años de datos

Un mapa elaborado por la NASA con datos del satélite Terra revela qué países europeos tienen más cobertura nubosa. El Reino Unido aparece, pero no lidera la lista.

Un mapa publicado por la NASA, basado en 25 años de observaciones del satélite Terra, ha puesto en duda el tópico de que el Reino Unido es el país más nublado de Europa. El instrumento MODIS (Espectrorradiómetro de Imágenes de Resolución Moderada) ha recopilado datos sobre la cobertura nubosa desde 1999, permitiendo generar un mapa detallado de la frecuencia de nubes en el continente.

Según los datos, el Reino Unido sí tiene una alta presencia de nubes, pero no encabeza la clasificación. Países del norte y centro de Europa, como Escandinavia, los Países Bajos, Bélgica y el norte de Alemania, presentan una cobertura nubosa aún mayor. El mapa muestra que las regiones más nubladas se concentran en latitudes altas y cerca de grandes masas de agua, donde la humedad y los frentes atmosféricos son más frecuentes.

El estudio de la NASA no solo tiene interés meteorológico, sino que también sirve para entender patrones climáticos a largo plazo y validar modelos de predicción. La información es de acceso público y puede consultarse en el portal de la agencia espacial.

Fuente: Xataka

Los datos desmontan un tópico sin sensacionalismo.

Este mapa de la NASA es un buen recordatorio de que los tópicos climáticos rara vez resisten un análisis riguroso. Llevamos décadas escuchando que el Reino Unido es el reino de las nubes, pero los datos de 25 años muestran que otros países europeos tienen cielos más cubiertos. No es que el Reino Unido sea soleado, pero la percepción popular se ha exagerado.

Lo interesante es cómo este tipo de estudios, aparentemente triviales, tienen aplicaciones prácticas: desde la planificación de energías renovables (solar y eólica) hasta la agricultura o el turismo. La NASA no busca desmentir tópicos, sino proporcionar datos objetivos. Y esos datos, una vez más, nos obligan a matizar nuestras intuiciones.

Por supuesto, hay que tener en cuenta que la cobertura nubosa no lo es todo: la intensidad de la lluvia, la duración de los periodos nublados o la altitud de las nubes también importan. Pero como punto de partida, este mapa es una herramienta valiosa que, ojalá, sirva para que dejemos de repetir ciertos clichés sin fundamento.

El Analista

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