SNShortNews
tecnologia3 min de lectura

Un mes con el monitor curvo de 52 pulgadas de LG: una experiencia inmersiva que va más allá del gaming

El LG UltraGear 52G930B, un monitor curvo de 52 pulgadas con relación 21:9 y curvatura 1000R, ofrece una experiencia envolvente tanto para juegos como para productividad. Su tamaño exige un escritorio amplio y una GPU potente.

El LG UltraGear 52G930B es un monitor curvo de 52 pulgadas que ha llegado al mercado para desafiar los límites de la inmersión visual. Con una curvatura 1000R y una relación de aspecto 21:9, este dispositivo no solo está pensado para jugadores, sino también para profesionales que buscan un espacio de trabajo envolvente.

El tamaño del monitor es imponente: 120 cm de ancho, lo que requiere un escritorio de generosas dimensiones. La curvatura 1000R, la más pronunciada del mercado, envuelve al usuario, reduciendo la fatiga visual y mejorando la percepción de profundidad. Sin embargo, esto también implica que la profundidad de la mesa debe ser mayor de lo habitual para que los extremos del panel queden a una distancia cómoda.

En cuanto a rendimiento, el monitor cuenta con resolución WQHD (2560x1080) y una tasa de refresco de 144 Hz, lo que lo hace compatible con juegos de alta velocidad. Durante las pruebas, se utilizó una Nvidia RTX 4070, que resultó suficiente para mover la mayoría de los títulos en ajustes altos, aunque en juegos muy exigentes fue necesario bajar algunos detalles para mantener los 144 fps.

Más allá del gaming, el UltraGear 52G930B se revela como una herramienta de productividad excepcional. La amplia superficie permite tener múltiples ventanas abiertas simultáneamente sin necesidad de un segundo monitor. La curvatura ayuda a mantener el foco en el centro, reduciendo los movimientos oculares laterales. Esto lo convierte en un aliado para editores de video, diseñadores gráficos y traders que necesitan monitorizar varios paneles a la vez.

El precio, aunque no se ha confirmado oficialmente, se espera que ronde los 1.500 euros, lo que lo sitúa en la gama alta. Para quienes buscan una experiencia inmersiva sin renunciar a la productividad, este monitor representa una opción a considerar, siempre que se disponga del espacio y la potencia gráfica necesarios.

Fuentes: - Xataka: He pasado un mes jugando frente a un monitor curvo de 52 pulgadas. Y ahora lo quiero pero no solo para jugar

Un monitor que redefine la inmersión, pero no para todos

He seguido de cerca la evolución de los monitores curvos y de formato ultraancho, y el LG UltraGear 52G930B me parece un paso lógico en esa dirección. Su tamaño y curvatura ofrecen una experiencia que ningún otro monitor de consumo masivo iguala hoy. Sin embargo, creo que el mercado aún no está preparado para asumir las exigencias físicas y técnicas que implica. No todo el mundo tiene un escritorio de 120 cm de ancho ni una GPU capaz de mantener 144 fps en WQHD.

Desde mi punto de vista, este producto es más una declaración de intenciones que una solución práctica para el usuario medio. LG demuestra que la tecnología existe, pero el ecosistema (muebles, hardware, software) todavía cojea. La utilidad en productividad es real, pero el coste y el espacio lo convierten en un artículo de nicho. No creo que veamos una adopción masiva hasta que los precios bajen y los requisitos de espacio se normalicen.

En resumen, el UltraGear 52G930B es un excelente monitor para quien pueda permitírselo, pero no es un producto revolucionario que vaya a cambiar la forma de trabajar o jugar de la mayoría. Es un avance incremental dentro de una tendencia que aún tiene camino por recorrer.

El Analista

Noticias relacionadas

Ver más

Tendencias

Ver más