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Valve culpa a los fabricantes de RAM por el elevado precio de la Steam Machine

Valve justifica el precio de 1.039 euros de la nueva Steam Machine señalando a los fabricantes de memoria RAM como responsables de los altos costes. La compañía asegura que no tenía margen de negociación.

Valve ha roto su silencio sobre el polémico precio de 1.039 euros de la nueva Steam Machine. En declaraciones a varios medios, la compañía ha señalado directamente a los fabricantes de memoria RAM como los principales responsables del elevado coste final del dispositivo. "Si les dices que no, no te vuelven a hablar", afirmó un portavoz de Valve, explicando que los precios de los componentes, especialmente la RAM, están fijados por los proveedores y que la empresa no tenía margen para negociar a la baja.

La Steam Machine, presentada como una consola de sobremesa que ejecuta SteamOS, ha generado críticas por su precio, que supera al de consolas competidoras como PlayStation 5 o Xbox Series X. Valve defiende que el hardware es de alta gama y que el coste refleja la calidad de los componentes, pero reconoce que la falta de alternativas en el mercado de memorias RAM ha limitado sus opciones.

El contexto del lanzamiento coincide con la expectación por GTA VI, cuyo precio también ha sido objeto de debate. Sin embargo, Valve insiste en que su situación es diferente: mientras Rockstar fija el precio de un juego, Valve depende de terceros para los componentes físicos.

Analistas del sector señalan que la dependencia de unos pocos fabricantes de RAM, como Samsung, SK Hynix y Micron, otorga a estos un enorme poder de fijación de precios. Valve no es la primera empresa en quejarse de esta dinámica, pero es la primera vez que lo hace de forma tan explícita en relación con un producto de consumo.

La compañía no ha anunciado planes para reducir el precio ni ha confirmado si buscará acuerdos alternativos para futuras revisiones de la Steam Machine. Por ahora, el dispositivo ya está disponible para reserva y las primeras unidades llegarán a los clientes en las próximas semanas.

Fuentes: Xataka

Valve traslada su falta de poder de negociación al consumidor.

La explicación de Valve sobre el precio de la Steam Machine me parece sincera, pero también revela una debilidad estratégica. Depender de un oligopolio de fabricantes de RAM no es nuevo, y cualquier empresa que lance hardware sabe a qué se enfrenta. Que Valve lo presente como una justificación externa, en lugar de asumir que su modelo de negocio no pudo absorber esos costes, me parece un intento de desviar la atención.

Dicho esto, el argumento tiene lógica: si los proveedores de RAM tienen poder de mercado, el precio final se resiente. Pero Valve no es una startup; es una empresa con miles de millones en ingresos. Podría haber optado por componentes más modestos o retrasar el lanzamiento hasta conseguir mejores acuerdos. El hecho de que no lo hiciera sugiere que priorizó las especificaciones técnicas sobre el precio final.

A medio plazo, esta estrategia puede ser arriesgada. Si la Steam Machine no vende lo esperado, Valve tendrá que replantearse su enfoque. Pero mientras tanto, el consumidor es quien paga el pato de una dinámica industrial que ni Valve ni los fabricantes de RAM parecen dispuestos a cambiar.

El Analista

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