SNShortNews
tecnologia3 min de lectura

La presa de Rules desagua 30.000 litros por segundo al mar mientras los cultivos de Granada usan agua salobre

Desde febrero, el embalse de Rules, en Granada, suelta 30.000 litros por segundo al Mediterráneo. A pocos kilómetros, miles de hectáreas de frutales tropicales dependen de pozos sobreexplotados con agua salobre. Un caso paradigmático de la gestión hídrica en España.

Desde el pasado mes de febrero, el embalse de Rules, situado en la provincia de Granada y a solo 14 kilómetros de la costa mediterránea, está desaguando de forma continua. Según datos recogidos por diversos medios, el caudal liberado alcanza los 30.000 litros por segundo, que recorren la vega baja del río Guadalfeo hasta llegar al mar. La paradoja es que, a escasa distancia, en la margen derecha del río, miles de hectáreas de cultivos tropicales —principalmente aguacates y mangos— se riegan con agua salobre extraída de pozos que están siendo sobreexplotados.

El embalse de Rules se construyó para regular el caudal del Guadalfeo y garantizar el suministro agrícola y urbano de la comarca de la Costa Tropical. Sin embargo, las obras de la presa, finalizadas en 2005, nunca se completaron con las canalizaciones necesarias para llevar el agua a las zonas de regadío. Como resultado, el agua almacenada no puede distribuirse de manera eficiente, y cuando el embalse alcanza ciertos niveles de llenado, debe desaguar por seguridad, vertiendo al mar un recurso cada vez más escaso.

La situación se enmarca en un contexto de sequía recurrente en el sur de España, donde la competencia por el agua entre usos agrícolas, turísticos y ecológicos es intensa. Mientras los agricultores de la zona ven cómo sus pozos se salinizan y sus cosechas peligran, la administración arrastra desde hace casi dos décadas la falta de inversión en las infraestructuras de distribución. Organizaciones agrarias y ecologistas han denunciado repetidamente esta "incoherencia hidrológica", que consideran un ejemplo de mala planificación.

La solución técnica pasa por completar la red de canales y tuberías que conecten el embalse con las comunidades de regantes, un proyecto valorado en decenas de millones de euros que lleva años paralizado por falta de presupuesto y por discrepancias políticas entre administraciones. Mientras tanto, el agua sigue yéndose al mar.

Fuentes: - Xataka: "Una presa de Granada lleva meses "tirando" agua al mar..."

La gestión hídrica española necesita planificación, no parches.

Este caso no es una anomalía, sino el síntoma de un problema estructural en la política de aguas de España. Llevamos décadas construyendo grandes infraestructuras sin completar las redes de distribución, y el resultado es que el agua se pierde mientras los usuarios finales sufren restricciones. No se trata de un fallo técnico menor, sino de una falta de coordinación entre administraciones y de una priorización deficiente de las inversiones.

Desde mi punto de vista, el debate no debería centrarse en si la presa vierte o no, sino en por qué, tras casi veinte años, no se ha ejecutado el proyecto de canalización. Mientras la sequía aprieta y los acuíferos se salinizan, el agua dulce sigue yéndose al mar. Es un ejemplo de cómo la inacción política agrava la escasez, y un recordatorio de que la eficiencia hídrica no es solo un problema de recursos, sino de gestión.

El Analista

Noticias relacionadas

Ver más

Tendencias

Ver más